El día que aprendí a nadar sin los odiosos manguitos.
El viaje de fin de curso de 8º.
Los mil besos, de esos apretados, que siempre me ha dado mi abuela.
El día que nació mi primer "sobri" y vi llorar a mi padre por primera vez.
Los domingos en el campo cuando eramos pequeños.
El olor a bizcocho recien hecho por mi madre.
Las noches de verano en la Yedra.
Las comidas en el colegio de las monjas, cuando mis hermanas se comían mi parte porque la comida era malísima.
La fiesta que hacíamos cuando nos ponían jamón de york empanado y ensalada (que lastimita).
El día que ganamos la liga de fútbol sala.
Los madrugones la noche de reyes.
Cuando nos sentabamos todos a ver El Precio Justo.
Las tostadas recien hechas de los sábados.
La cara de mi madre cuando, de pequeño, cantaba en misa cada canción.
Cuando dejaba de bañarme en la piscina para entrar en casa a ver Oliver y Benji.
El cocido tan rico que se come en casa.
Los odiosos viajes a Fuenteovejuna.
El teatro de fin de curso de 4º de E.G.B.
La primera vez que fuí a un estadio de fútbol.
Las trampas que hacíamos en el "test de cooper" en el instituto.
Lo bien que me siento, aún hoy, cuando me abraza fuerte alguien que me importa.
Los madrugones antes de tiempo para que la llegada de la hora de ir al cole se me hiciera más larga.
El día que di mi primer beso.
La gente con la que puedo contar para cualquier cosa.
Lo bien que me siento cuando alguno de mis sobrinos me da un beso sin pedírselo.



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