
No se si alguna vez en tu vida se te ha cruzado alguien y sin hacer nada ha echado por tierra todo lo que tu crees ser, tus principios, tus valores.
Todos sabéis como soy, recto en mis pensamientos, intento ser coherente con lo que hago, pocas veces me dejo llevar hacia una incertidumbre que se me escapa de las manos. Pues eso, ahora no paro de dudar, de darle vueltas a un mañana que no se cuando llegará, me cuesta dejar de actuar como lo he hecho toda la vida, intento echar un vistazo a lo que llevo dentro y no dejo de ver disputas entre un yin y un yang que son tan complementarios como opuestos, en un mercadillo de suspiros no se cual comprar.
¿Qué temes?, temo perderme, que me cueste volver a encontrar el que siempre creí mi camino, aterra la duda de una realidad a veces cruel, que las nubes tapen la luz de un sol distinto, me ahoga la idea de un salto al vacío, paralizado por momentos por una voz nueva, mi nerviosismo convive con un sosiego que no encontraba, que no veía, que no nombraba.


