domingo, 1 de marzo de 2009

En un mar de dudas


No se si alguna vez en tu vida se te ha cruzado alguien y sin hacer nada ha echado por tierra todo lo que tu crees ser, tus principios, tus valores.


Todos sabéis como soy, recto en mis pensamientos, intento ser coherente con lo que hago, pocas veces me dejo llevar hacia una incertidumbre que se me escapa de las manos. Pues eso, ahora no paro de dudar, de darle vueltas a un mañana que no se cuando llegará, me cuesta dejar de actuar como lo he hecho toda la vida, intento echar un vistazo a lo que llevo dentro y no dejo de ver disputas entre un yin y un yang que son tan complementarios como opuestos, en un mercadillo de suspiros no se cual comprar.


¿Qué temes?, temo perderme, que me cueste volver a encontrar el que siempre creí mi camino, aterra la duda de una realidad a veces cruel, que las nubes tapen la luz de un sol distinto, me ahoga la idea de un salto al vacío, paralizado por momentos por una voz nueva, mi nerviosismo convive con un sosiego que no encontraba, que no veía, que no nombraba.

Amor de madre

Hace bastante que no escribo, que no tengo este hábito que tantos huecos llenó algunos días y que tan bien me hizo sentir muchos otros, que en tantas cosas me hizo pensar,...

Como no podía ser de otra forma voy a hablar de ella, de mi madre, para mi, como cada uno pensará de la suya, la mejor de las madres.
En unos tiempos en los que todo el mundo se ríe de lo que llaman amor, cuando todo el mundo va a lo mismo, cuando la mayoría de la gente se mueve por interés, permanece intacto, intachable y puro el amor de una madre a un hijo.
No tengo mas que palabras de agradecimiento para ella, por quererme tantísimo, tanto, que acepta sin condiciones lo que soy y como soy (pensadlo, ¿quién, si no es una madre, hace eso?), que me mima como si siguiera siendo un niño de cinco años, que me defiende a capa y espada incluso cuando parece que me critica, que ha llorado conmigo por cosas que seguro pensaba que eran tonterías sólo por ver que para mi, en ese momento, eran importantes, que me llama por teléfono cada semana hasta el punto de parecer pesada, que deja sus amigos y planes a un lado si los míos se resumen en pizza y peli sólo para poder disfrutar de que estoy en casa,... Por todo, y aunque nunca lo diga, me gustaría darte las GRACIAS porque sin ti no sería yo, sin ti no querría ser, decirte que TE QUIERO también sin condiciones, sin contratos de por medio.

Nota: No paro de necesitarte.

Fotitos distintas

Romerías