
De nuevo me veo aquí, en frente de una pantalla que no habla ni oye. No se que pensareis de esto y, sin ánimo de ofender, me da un poco igual.
Pasa el tiempo y esto de escribir vivencias, pensamientos, deseos,..., se convierte casi en una "droga". Dicen que escribir es un desahogo y es como me siento cuando abro este blog y tecleo sin parar lo que se me viene a la cabeza, lo que hice ayer, en definitiva, lo que pienso.
Decía que escribir es un desahogo, desahogo del alma es lo que he escuchado alguna vez, y la verdad no se si es realmente así pero si es cierto que se suelta lastre, no se si del alma o de esa mochila que todos llevamos y a la que algunos llamamos "vida". Escribir, al menos a mí, me parece una forma de explicar cosas que, con palabras, a veces, sería incapaz de hacer entender a nadie. Es una forma de revivir un pasado tan lejano que sólo en tu memoria es un ayer, un paso mas para conocerse, una forma de saber como te sientes cuando ni siquiera te planteas tu estado de ánimo, escribir es un homenaje a uno mismo, un grito para hacerte oir sin abrir la boca, escribir, por qué no decirlo, es un estado de ánimo, un viaje sin billete de ida y vuelta, una foto de tu vida, una carta sin remite.
Es mi forma de explicar que aquí muestro parte de ese yo que no siempre es visible pero que vive conmigo. Seguro que más de uno habrá pensado y pensará que estoy "tocao", que debo estar muy aburrido para malgastar mi tiempo en este "proyecto" que no lleva a nada. Da igual, me hace sentir bien y creo que es lo importante.
NOTA: Soy así, no es efecto de las drogas












